Mostrando entradas con la etiqueta Tailandia. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Tailandia. Mostrar todas las entradas

lunes 12 de mayo de 2008

Delicatessen y caprichos

El sábado hacía muy mal tiempo, llovió todo el día, por lo que fui a dar una vuelta por l'Illa Diagonal, en Barcelona. Hacía tiempo que no iba y encontré una nueva tienda que me encantó. Se trata de Delishop, una tienda de delicatessen, aunque yo más bien la catalogaría de una tienda de caprichos gastronómicos.


Os recomiendo ir.

La de l'Illa Diagonal no es la única tienda que tienen, al menos en Barcelona, hay más. Creo que hay una en la calle Mallorca, entre Balmes y Rambla Cataluña, y otra en Gracia.

La presentación de los productos es espectacular, y la marca de porductos propia que tienen viene en un packaging increíble. Sólo por la presentación de los porductos ya vale la pena pasarse por ahí.

El problema de esta tienda y otras similares es que si entras, compras. Yo compré. Una chorrada, pero compré. Y no es barata.

En Delishop hay todo tipo de productos> de distintos lugares del mundo, como ya he dicho, todo caprichos, pero especialmente importante es la sección de productos de países asiáticos. La sección de Japón, China, Tailandia e India es casi media tienda. También hay salsas, siropes y aderezos estadounidenses, salsas de países latino americanos, productos de países árabes, etc. Los aceites de oliva, chocolates, mermeladas y demás productos seleccionados también forman parte de su gama de delicatessen.

Acabé comprando una salsa japonesa riquísima, para aderezar los pinchos de pollo Yakitori, que se suelen tomar como aperitivo, pero también se utiliza en recetas de Yakisoba (fideos) e incluso en arroces, carnes y pescados). Muy buena. Se trata de una especie de salsa Teriyaki, pero más espesa y con un punto dulce.

Los productos japoneses que tienen valen la pena.

Por otra parte, e importante y de agradecer, tienen un panel en el que hay una serie de cuartillas de las que puedes llevarte cuantas quieras. En ellas hay recetas de sencillas de distintos platos exóticos.

Yo me llevé una de Yakisoba (receta japonesa), brochetas de pollo Satay (Tailandia), fideos Chow Mein (China) y pollo Tika Masala (India).

Si las hago ya os contaré qué tal han quedado.

sábado 8 de diciembre de 2007

Indochine. Cocina asiática en Barcelona.

Ayer fui a cenar al restaurante Indochine, en Barcelona. Os lo recomiendo. Si os gusta la comida asiática (que no japonesa), este es un buen lugar para degustar una amplia variedad de platos tailandeses, camboyanos y vietnamitas.


Está en la esquina de las calles Aribau y Madrazo.

El restaurante Indochine abrió sus puertas hará 5 o 6 años máximo, y ya se ha convertido en uno de los exponentes de la cocina asiática en Barcelona. El chef ha participado en algunos programas de la televisión autonómica catalana referidos a la cocina oriental, lo que ha supuesto el lanzamiento definitivo del local.

Local agradable y amplio, aunque quizá un poco más de iluminación le vendría bien, ya que ésta es muy tenue. Es aconsejable reservar, ya que suele estar lleno.

La decoración está muy bien. Tradicional asiática, pero actualizada y tirando hacia el minimalismo pero con toques tradicionales, es decir, pocos elementos decorativos, salvo el jardín tropical que han montado en la entrada del restaurante y muchas plantas y flores por doquier, lo que llama notablemente la atención.

El servicio es bueno. Rápidos y atentos. Muy serviciales, como la gran mayoría de los asiáticos. Muy bien.

La comida, inmejorable. Si sois profanos en el tema, os recomiendo el menú degustación, por 28 Euros más las bebidas. Vale la pena. Probarás un poco de todo. Lo mejor del menú: el arroz frito con especias y menta, las frituras de langostinos y rollitos veitnamitas con salsa agridulce y los pinchos de ternera en salsa satay o saté (ahora no recuerdo muy bien como es). El cerdo agridulce con cacahuetes también está muy sabroso.

Para los más expertos y aficionados, tenéis a vuestra disposición una amplia carta que hará vuestras delicias.

Ayer la verdad es que salí contento del restaurante, cené muy, muy bien y por un precio razonable.
Al finalizar te traen una toallitas calientes húmedas para que te limpies las manos y la cara. Es tradición, sobre todo en Tailanadia, en todos los hoteles y restaurantes te lo hacen, y si es verano, las tienen en la nevera y te las traen frías para que te refresques.

Todo un lujo.

domingo 2 de diciembre de 2007

Comida japonesa en Bangkok

Hay mucha gente, entre ella muchos gourmets y expertos en gastronomía, que opinan que la comida tailandesa es la mejor del mundo por elaboración, ingredientes, por ser saludable, variedad de sabores, contrastes, etc. Yo opino igual que ellos, la coicna tailandesa es sublime.


Pero no vamos a hablar de cocina thai, lo haremos en otras entradas. Voy a hablaros de comida japonesa, eso sí, en Tailandia.

Estuve en Tailandia hará pronto 2 años, y el pasado verano estuvo mi hermana. Cuando yo estuve, encontré casi por casualidad un restaurante japonés que todavía no he podido olvidar. Se lo recomendé a mi hermana, ella y su novio son fans de la comida japonesa, y me llamaron desde el restaurante, encantados de la vida. Es una joya que no hay que dejar de disfrutar en Bangkok, y más cuando puede poner el colofón final a una jornada de compras desenfrenadas a precios de saldo en la capital thailandesa.

El restaurante en cuestión se llama FUJI, y es un tepanyaki (cocina japonesa a la plancha), de esos que te sientas en la barra y te lo hacen delante. También tienen una extensa variedad de sushi, pastas, arroces y demás, pero su fuerte de verdad es el tepanyaki.

Los restaurantes japoneses FUJI son una cadena. En Bangkok hay 10. Yo os recomiendo sin duda alguna el que está en el séptimo piso del centro comercial MBK. No tiene pérdida, el centro comercial es muy conocido, y os vais a volver locos. Tiene unas 5.000 tiendas (eso nos dijo nuestra guía, pero quizá se pasó un poco), abarrotadas de gente y productos. Encontraréis de todo, y muchas imitaciones, a precios de risa.

Todos los centros comerciales, o la mayoría de ellos, tienen un piso dedicado a la comida, en el que sólo hay restaurantes, pero quizá hay 20 o 30 restaurantes, uno al lado del otro, depende del tamaño del centro. En MBK hay más de 100 puesto de comida en le denominado Food Court. Suele comerse muy bien, eso sí, ojo con el picante, os sugiero pedir siempre non spicy food, yo ya pague la novatada, aunque seáis aficionados al picante como yo lo soy.

Bueno, pues lo dicho, si vais a Bangkok, no dejéis de pasar por MBK y de ir a comer al restaurante japonés FUJI. Lo vais a disfrutar de verdad. Tienen un menú muy barato, unos 150 baths, que incluye carnes de buey y ternera a la plancha con distintas especies y salsas, con sopa miso y arroz frito. Muy bueno. También vale la pena probar algunas varieades de mariscos a la plancha, los fideos salteados con verduras, y los pinchos de pollo un poco dulces y sésamo que hacen. Se me está haciendo la boca agua.

Para llegar al MBK debéis coger el metro aéreo que hay en Bangkok, tienen una parada que os deja en la puerta, y no hace falta ni bajar a la calle, por los pasos elevados podréis acceder al interior del centro desde la estación.

Bueno, ya me contaréis.

miércoles 31 de octubre de 2007

Hoteles en Tailandia: El Paraíso existe.

Para todos aquellos que sean escépticos sobre la existencia del Paraíso, tan sólo comentar que es cierto, existe, está en la Tierra y se puede ir, eso sí, a un coste un poco elevado, pero una vez allí uno se olvida de todo excepto de disfrutar de la vida.

En este caso, además, el Paraíso tiene nombre propio: Sila Evason Hideaway & Spa at Samui, y su dueño, Six Senses.

Se trata de un magnífico resort (el término magnífico no hace justicia suficiente a lo maravilloso que es ese sitio), ubicado en una pequeña península de la isla de Koh-Samui, en Tailandia.

Un consejo, intentad ir una vez en la vida, vale la pena el precio que se paga. Las sensaciones, el lugar, las vistas, la comida, la playa privada, el trato de la gente y el personal del hotel…. Todo es único, y pensado para que te sientas en la gloria.

La villas del hotel, con piscina privada, no tienen desperdicio. Totalmente equipadas y con servicio de mayordomo. Destacar también el baño de la villa, que es digno de ver y disfrutar, y en especial la bañera, con vistas panorámicas a una playa y bahía rodeada de cocoteros. Y si te hartas de tu psicina privada, tu bañera o las vistas desde la habitación, simpre puedes acudir a la gran psicina del hotel, en la que te servirán fruta fresca y bebidas sin parar, o a la pequeña playa privada, en dónde a parte de relajarte al sol, también disfrutarás de todo tipo de refrigerios y toallitas húmedas y heladas para refrescarte, así como gozarás de la posibilidad de practicar distintas actividades y deportes acuáticos.


Además, a disposición de los afortunados huéspedes hay un amplio abanico de servicios entre los que destaca el SPA, con toda clase de masajes y tratamientos anti-estrés. Imprescindible programarse uno cada tarde, después de la siesta. Cuando acabes, no sabrás donde estás.

Hay que añadir, pero, que lo peor de estar en el Paraíso es cuando tienes que irte y volver a la mundana vida diaria, momento en el que os garantizo que afloran las lágrimas.

Lo bueno, por desgracia, no suele durar siempre.