Para todos aquellos que sean escépticos sobre la existencia del Paraíso, tan sólo comentar que es cierto, existe, está en la Tierra y se puede ir, eso sí, a un coste un poco elevado, pero una vez allí uno se olvida de todo excepto de disfrutar de la vida.
En este caso, además, el Paraíso tiene nombre propio: Sila Evason Hideaway & Spa at Samui, y su dueño, Six Senses.
Se trata de un magnífico resort (el término magnífico no hace justicia suficiente a lo maravilloso que es ese sitio), ubicado en una pequeña península de la isla de Koh-Samui, en Tailandia.
Un consejo, intentad ir una vez en la vida, vale la pena el precio que se paga. Las sensaciones, el lugar, las vistas, la comida, la playa privada, el trato de la gente y el personal del hotel…. Todo es único, y pensado para que te sientas en la gloria.
La villas del hotel, con piscina privada, no tienen desperdicio. Totalmente equipadas y con servicio de mayordomo. Destacar también el baño de la villa, que es digno de ver y disfrutar, y en especial la bañera, con vistas panorámicas a una playa y bahía rodeada de cocoteros. Y si te hartas de tu psicina privada, tu bañera o las vistas desde la habitación, simpre puedes acudir a la gran psicina del hotel, en la que te servirán fruta fresca y bebidas sin parar, o a la pequeña playa privada, en dónde a parte de relajarte al sol, también disfrutarás de todo tipo de refrigerios y toallitas húmedas y heladas para refrescarte, así como gozarás de la posibilidad de practicar distintas actividades y deportes acuáticos.

Además, a disposición de los afortunados huéspedes hay un amplio abanico de servicios entre los que destaca el SPA, con toda clase de masajes y tratamientos anti-estrés. Imprescindible programarse uno cada tarde, después de la siesta. Cuando acabes, no sabrás donde estás.
Hay que añadir, pero, que lo peor de estar en el Paraíso es cuando tienes que irte y volver a la mundana vida diaria, momento en el que os garantizo que afloran las lágrimas.
Lo bueno, por desgracia, no suele durar siempre.

