Ferran Adriá ha sido recientemente acusado por el también estrellado Santi SantaMaría de utilizar productos nocivos para la salud en sus magistrales elaboraciones. ¿Un problema de celos? Más info aquí.
Creo que el también gran SantaMaría aquí se ha pasado. Dudo mucho que ningún chef de prestigio, y menos cuando se está siempre en la mira de todo el mundo, vaya a utilizar productos que no se haya demostrado que no producen ningún mal, y que por tanto pueden ser consumidos sin temor. Imagino que el control sanitario en estas cocinas que casi son laboratorios de I+D debe ser intachable.
De ser cierto, que lo dudo, denotaría muy poca profesionalidad no sólo de Adriá, sino de todo su equipo, en el que imagino no sólo deben haber cocineros, sino también químicos, físicos, ingenieros, economistas y especialistas en relaciones públicas y marketing, o al menos es lo que debería tener.
Lo que me sabe mal es que las declaraciones del Sr. SantaMaría den argumentos a la prensa extranjera de lugares como Francia, antaño considerado el país con los mejores restauradores del mundo, y en la actualidad en franco declive y un desierto creativo en la cocina.
Señores, solucionen sus diferencias en casa y en petite comité y no se carguen la fantástica reputación mundial que está alcanzando nuestra cocina, nuestros productos y nuestros chefs, que beneficia a todo el país y a muchos otros sectores de nuestra economía de rebote.
Hay que ir con cuidado, con mucho cuidado con lo que se dice, se o no cierto.












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